Recursos Educativos

¿Cómo se calcula el puntaje real de la PSU? El puntaje más alto de cada prueba no implica necesariamente que una persona la contestó correctamente en su totalidad #PSU

¿Por qué el puntaje que me calculan en el PREU no coincide con el puntaje real de la PSU? En el PREU no se aplica la normalización real que solo puede calcularse en función de todos/todas las/los participantes del proceso.

En la forma de cálculo del puntaje se observa la violencia de la medición educativa utilizada con fines de exclusión en el acceso al sistema de educación universitaria. ¿Sabías que la metodología de cálculo se diseñó para que siempre existan diferencias y puntajes sobre los 800 puntos? El objetivo de la PSU (Prueba de Selección Universitaria) es excluir/seleccionar estudiantes entre el total de participantes, en función del número de respuestas correctas en las pruebas de papel y lápiz. La PSU les hace competir de manera injusta por los limitados cupos disponibles en las universidades que participan. Cuestión que determinará los salarios a futuro, los cuales siempre son más altos para quienes han obtenido una carrera universitaria en comparación con una carrera técnica en el mismo sector. El DEMRE deja claro que “el puntaje más alto de cada prueba no implica necesariamente que una persona la contestó correctamente en su totalidad, sino que es el postulante que tiene el puntaje más alto dentro del grupo de estudiantes que la rindió”.

Detalles sobre el cálculo de puntaje

Según la web oficial del DEMRE para el “cálculo de los puntajes corregidos (PC) se consideran sólo las respuestas correctas. Por lo tanto, el puntaje estándar (PS) será el resultado de la “normalización” de la distribución del puntaje bruto a una escala con media 500 y desviación estándar 110, del grupo que rindió la prueba.

El puntaje corregido (PC) se obtiene de sumar todas las respuestas correctas, sin importar las respuestas incorrectas que se obtuvo en la prueba.

El puntaje estándar (PS) se obtiene luego de aplicar una transformación (normalización) a los puntajes corregidos. Este puntaje permite comparar los puntajes entre sí y “ordenar” a las personas que rindieron cada prueba de acuerdo con sus puntajes, es decir, los puntajes individuales indican la posición relativa del sujeto dentro del grupo de estudiantes que rindió la prueba en cuestión. El puntaje estándar, para cada prueba posee una escala común que va desde 150 a 850 puntos, con una media de 500 y una desviación estándar de 110.

[…]

De acuerdo a lo expuesto, quienes rinden la batería de pruebas PSU son ubicados en algún tramo de la escala, como consecuencia de su rendimiento académico particular dentro del que corresponde al grupo. Esto significa que el puntaje más alto de cada prueba no implica necesariamente que una persona la contestó correctamente en su totalidad, sino que es el postulante que tiene el puntaje más alto dentro del grupo de estudiantes que la rindió.

A partir de los puntajes que se publican no corresponde que se hagan otras inferencias que no sea la ubicación de los postulantes dentro de su grupo.” (Fuente: Demre)

Implicaciones curiosas y la estafa de la publicidad de los preuniversitarios

¿Qué implicaciones tiene esto? Por ejemplo, si todas y todos las/los estudiantes se pusiesen de acuerdo para no entrenar la PSU ni despilfarrar el dinero en costosos preuniversitarios, de todas formas habría puntajes sobre los 800 puntos, aunque no se contestasen todas las preguntas de forma correcta, por las diferencias construidas por la desigualdad socio-educativa y producto de las diversas trayectorias educativas. Está demostrado por diversos estudios que los puntaje PSU siempre correlacionaan con el nivel socioeconómico de las familias: las familias más acomodadas obtienen siempre puntajes más altos que estudiantes de familias con menos recursos socioeducativos, sin importar al liceo que vayan.

Esa es la gran estafa de los PREUs y que se basa en la ignorancia respecto al cálculo de puntaje y en captar como clientes al grupo de mayor nivel socioeconómico: ofrecen promesas de puntajes nacionales, cuestión que todos los años se produciría sí o sí, existiesen o no existiesen los preuniversitarios, por la forma de cálculo normalizada. Debido al alto costo de los preuniversitarios de pago, solo pueden acceder  a ellos las familias con más recursos, que en consecuencia, tienen un mayor probabilidad de ubicarse en los percentiles más altos.  Luego presentan las cifras falazmente como logros del preuniversitario, ocultando el nivel socioeconómico de las/los estudiantes y sus trayectorias educativas.

Comentarios

Miguel Stuardo Concha es profesor e investigador independiente. Doctor en Educación por La Universidad Autónoma de Madrid (UAM). Máster en Calidad y Mejora de La Educación (UAM). Profesor de Castellano y Comunicación y Licenciado en Educación (UFRO). Investiga sobre mejora escolar, asesoramiento educativo, educación y justicia social e investigación libre y abierta. Mantente al tanto de sus proyectos de investigación visitando su perfil en Research Gate ¿Te gustan las publicaciones de Miguel? Tal vez te interesa financiar su trabajo independiente con una microdonación y hacerlo sostenible. Donar via Mercadopago aquí -O- Donar via Paypal acá. https://orcid.org/0000-0003-2617-0035

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