Entrevistas

Una experiencia de trabajo con aprendizaje basado en proyectos en un jardín infantil en Chile

En el Jardín Infantil Kupulwe desarrollan un proceso educativo mediante proyecto en todos lo niveles que aborda la complejidad de educar respetando la agencialidad de los niños y libre de estandarización educativa. Entrevistamos a la educadora y profesora de Artes Visuales Claudia Leiva quién nos relata algunas actividades del proyecto, sobre el proceso de evaluación que llevaron a cabo y también la filosofía que subyace a este interesante trabajo: «Parte fundamental del proyecto se sustenta en una mirada donde cada niño y niña es un ser autónomo, competente, capaz de construir su propio conocimiento del mundo, siempre desde una mirada holística y por sobre todo en colaboración. Al mismo tiempo se mira a cada niño y niña como un ser individual, con ritmos y tiempos de desarrollo únicos, que ya posee saberes previos y por lo tanto con mucho que aportar».

Te invitamos a leer esta entrevista en extenso y comentar tus propias reflexiones o compartir enlaces a proyectos similares que conozcas. Nos parece interesante como punto de partida para iniciar procesos de reflexión pedagógica y, por qué no, para inspirarnos a desarrollar el aprendizaje basado en proyectos en más jardines infantiles.

Miguel: ¿Dónde se desarrolló la experiencia de ABP? ¿Cuáles son las principales características del establecimiento, los profesionales y los niños y niñas?

Claudia: Mi experiencia en ABP se desarrolla principalmente en el Jardín Infantil Kupulwe, ubicado en la comuna de La Reina, Santiago. En este establecimiento se trabaja con proyectos en todos los niveles, desde uno a los cuatro años de edad.
Uno de los mayores referentes pedagógicos dentro de Kupulwe es la filosofía Italiana Reggio Emilia, la cual posee varios principios que la sustentan. Dentro de estos quisiera destacar la visión de niño y niña como protagonista de su propio aprendizaje y el compromiso social y comunitario. Desde aquí me atrevo a decir que una de las principales características del Jardín y de su equipo, es creer en una educación respetuosa, integral y transformadora, basada en la reflexión constante de sus integrantes. Por otra parte, más que centrarme en las características específicas de sus niños y niñas quisiera expresarme sobre su visión de infancia como centro educativo, ya que más allá de características socio económicas y/o culturales, se visualiza a la infancia como una sola. Parte fundamental del proyecto se sustenta en una mirada donde cada niño y niña es un ser autónomo, competente, capaz de construir su propio conocimiento del mundo, siempre desde una mirada holística y por sobre todo en colaboración. Al mismo tiempo se mira a cada niño y niña como un ser individual, con ritmos y tiempos de desarrollo únicos, que ya posee saberes previos y por lo tanto con mucho que aportar.

Miguel: ¿Cuál era tu rol o cargo en este Jardín? 

Claudia: Mi rol en un principio fue el de educadora en sala. Junto con una educadora de párvulos y una técnico en párvulo, conformábamos un equipo para estar a cargo de un solo grupo de niños y niñas a los que acompañamos en todo su ciclo dentro del Jardín. Juntas proyectábamos las ideas para los proyectos, documentaciones, experiencias y ambientación de los espacios educativos. Luego comencé un rol distinto como atelierista. Desde aquí estaba a cargo de plantear experiencias educativas enfocadas en lo artístico que fueran capaces de acompañar y complementar los proyectos que las educadoras desarrollaban. Ampliando así los lenguajes y las distintas maneras de expresarse que poseen niños y niñas.

Miguel: ¿En qué periodo comenzaron a trabajar el ABP? ¿Continúa en la actualidad el proyecto ABP?

Claudia: Desde sus inicios, alrededor del año 2014 Kupulwe como Jardín Infantil trabaja con proyectos. Como comentaba en un principio su proyecto educativo se inspira en la Filosofía Reggio Emilia, una pedagogía que nace en Italia después de la segunda guerra mundial y que hasta el día de hoy es pionera en innovación educativa. Trabajar por medio de proyectos no es nuevo, en Reggio Emilia, que además es una ciudad en Italia, llevan muchos años desarrollando esta forma de construir educación y conocimiento en su educación infantil en donde todos son protagonistas, no sólo el adulto o el profesor. Siguiendo estos conceptos Kupulwe hasta el día de hoy trabaja de esta manera con sus niños y niñas, desarrollando la autonomía, la reflexión y el pensamiento crítico en toda su comunidad.

Miguel: ¿Nos podrías relatar un ejemplo de algún proyecto concreto de ABP que hayan realizado en alguna ocasión? 

Claudia: Recuerdo muy bien cuando realizamos un proyecto sobre construcción con niños/as de 3 a 4 años de edad. El proyecto tomó como nombre “El arte de re-construir”. Estábamos comenzando el año y nuestra sala se conformaba por niños/as antiguos, otros que por edad repetían el nivel y otros que eran totalmente nuevos en el Jardín. Era prácticamente un grupo nuevo el que se originaba y necesitábamos conocernos y afianzar al grupo. Por otro lado observábamos mucho interés por juegos de construcción y sus diálogos también muchas veces se enfocaban en este tema. Con mi equipo decidimos que era una temática recurrente y que podíamos entrelazar dos realidades, la construcción de un nuevo grupo de niños y niñas, la construcción de nuevas relaciones, nuevos amigos, y el interés de ellos por la construcción tridimensional con diferentes materiales.

Miguel: ¿Cuándo se inició? ¿Qué hicieron los niños y niñas? ¿Qué actividades realizaron las educadoras?

Claudia: Comenzamos el proyecto saliendo a la calle y recorriendo el barrio. Les habíamos planteado la pregunta sobre cómo estaban construidas las casas y las calles, entonces íbamos a corroborar sus hipótesis. Muchos conocían el cemento pero no su proceso, lo notaban en las paredes de las casas, en las veredas pero nunca habían visto una mezcla. Nuevamente las preguntas surgieron y sus teorías de cómo se producía el cemento no se hicieron esperar. Realizamos un “experimento” como le llamaron ellos y mezclamos cemento, más arena y agua en sala. Introdujimos la mezcla en contenedores pequeños, pero el cemento estaba más bien líquido. ¿Qué pasaba?  ¿Cómo era que el cemento que ellos conocían era durísimo y este era blando? Si te das cuenta, el tema de las preguntas y las hipótesis en el proyecto son una parte fundamental. No importa si sus teorías son correctas o no, lo que buscamos es desarrollar el pensamiento crítico, la imaginación, el diálogo y el interés por aprender. No te imaginas todos los planteamientos que surgieron y soluciones para que el cemento se pusiera duro. Verlos conversar e incluso debatir a esa edad era gratificante para nosotras. Por otro lado veíamos como el grupo ya se conocía mejor, se reconocía, eran capaces de identificar características propias de sus compañeros y nuevas relaciones de amistad nacieron. Así las experiencias fueron complejizándose a medida que avanzaba el proyecto. Invitamos a los niños y niñas a diseñar cosas que les gustaran para después construirlas de forma tridimensional. Este fue un proceso maravilloso, porque se lo tomaron con mucha seriedad. Fueron capaces de dibujar y diseñar en papel un tren, una casa rodante, una casa en un árbol entre otros, para después construir sus diseños con bloques de madera y distintos materiales tridimensionales. Lo más impresionante fue cuando junto a otros compañeros eran capaces de ponerse de acuerdo y consensuar por ejemplo, donde poner cada pieza, que colores ocupar, o volver atrás y desarmar para volver armar. Tienen una capacidad muy grande para dialogar, claramente a veces hay conflictos, pero son grandes oportunidades para guiarlos a resolver sus problemas.

Miguel: ¿Cómo evaluaban el proceso y los logros de las/los niños y niñas? ¿Qué logros observaste?

Claudia: El tema de la evaluación siempre estuvo en constante cambio y reflexión, queríamos ser coherente con nuestra visión de educación y de seres humanos integrales, no queríamos estandarizar a los niños y niñas con tablas ni números. Finalmente decidimos que nuestra evaluación sería totalmente cualitativa, para esto la primera herramienta es la observación y una escucha atenta a todos los lenguajes de la infancia. Los registros fotográficos y escritos que las educadoras desarrollan también son parte fundamental para poder evaluar de forma individual y grupal. Siempre desde una narrativa que da cuenta de procesos más que de resultados. De forma semestral se elaboran informes o diarios de trayectoria para ser entregados a las familias, cuando esto se elabora, todos los registros hechos por las educadoras son fundamentales para la evaluación. Por otro lado, durante el año y también inspiradas en la Pedagogía Reggiana realizamos documentaciones pedagógicas, es más, todo lo anterior, como los registros fotográficos, provienen de ahí. La documentación pedagógica es un instrumento potente como evaluación y también para visualizar y dar a conocer a las familias o cualquiera que ingrese al lugar lo que ocurre dentro de la escuela. Se narran historias, descubrimientos y aprendizajes que suceden en lo cotidiano, puede ser del juego espontáneo, de un proyecto específico, del patio etc. Con el apoyo de imágenes (registros fotográficos de las propias experiencias de niños y niñas) se crean documentos que luego se imprimen y se colocan en las paredes del Jardín. A los propios niños/as también los enriquece porque logran revivir las distintas experiencias desarrolladas en el jardín. Se miran, comparan y los más grandes comentan sus impresiones con las educadoras o entre ellos.

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Miguel Stuardo Concha es profesor e investigador actualmente vinculado a la Universidad de Barcelona. Doctor en Educación por La Universidad Autónoma de Madrid (UAM). Máster en Calidad y Mejora de La Educación (UAM). Profesor de Castellano y Comunicación y Licenciado en Educación (UFRO). Investiga sobre mejora escolar, asesoramiento educativo, educación y justicia social e investigación libre y abierta. Actualmente participa en el proyecto europeo MiCreate: Migrant Children and Communities in a Transforming Europe. Mantente al tanto de sus proyectos de investigación visitando su perfil en Research Gate Actualmente está vinculado a la Universidad de Barcelona, al grupo de investigación consolidado Esbrina y es consultor adjunto de Fundación Red ATE. ¿Te gustan las publicaciones de Miguel? Tal vez te interesa financiar su trabajo independiente con una microdonación y hacerlo sostenible. Donar via Mercadopago aquí -O- Donar via Paypal acá. https://orcid.org/0000-0003-2617-0035

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