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La evaluación docente en Chile también se utiliza para una necropolítica laboral: 143 serán expulsad@s #EvaluaciónDocente

Para el sistema de evaluación docente chileno una parte importante de profesionales de la educación ,que ejercen la docencia en establecimientos educativos municipales o de los servicios locales de educación, y que cuentan con título otorgado por instituciones educativas de educación superior, son insumos desechables que se pueden descartar mediante el despido. Me pregunto: ¿Cuántos colegas son forzados a dejar la docencia, a la muerte laboral cada año, con las indudables consecuencias familiares y sociales que conlleva, utilizando como único criterio para su muerte laboral un sistema de evaluación masivo, muy tosco, de baja calidad y de muy dudosa contribución a la mejora profesional?

El sistema de evaluación docente, apoyado inicialmente por una parte del colegio de profesores, comienza a perder legitimidad. Salen a la luz la multiplicidad de problemas asociados a su masividad y poca pertinencia local que se han mantenido silenciados en los medios de comunicación por la red política-académica-empresarial que tiene intereses comprometidos. En esta materia, recomendamos leer la entrada en la cual mapeamos en primera instancia los problemas más recientes.

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Según datos del propio CPEIP (2019, ver enlace aquí), más de 140 docentes serán forzados a dejar su puesto de trabajo por su resultado en la evaluación docente 2018, en el marco de las leyes 19.070 y Ley 20.501. Tan solo la lamentable cifra del año 2018, supera todos los despidos del periodo 2005-2011. El modelo de evaluación en Chile se ha instalado «despacito», para que se vaya normalizando su violencia.

La ley 20.501 dice al respecto: «Cada vez que un profesional de la educación resulte evaluado con desempeño insatisfactorio, deberá ser sometido al año siguiente a una nueva evaluación, pudiendo el sostenedor exigirle que deje la responsabilidad de curso para trabajar durante el año en su plan de superación profesional, debiendo el empleador asumir el gasto que representa el reemplazo del docente en aula. Si el desempeño en el nivel insatisfactorio se mantuviera en la segunda evaluación consecutiva, el profesional de la educación dejará de pertenecer a la dotación docente. Los profesionales de la educación que resulten evaluados con desempeño básico deberán evaluarse al año subsiguiente, pudiendo el sostenedor exigirle que deje la responsabilidad de curso para trabajar durante el año en su plan de superación profesional, debiendo el empleador asumir el gasto que representa el reemplazo del docente en aula. En caso de que resulten calificados con desempeño básico en tres evaluaciones consecutivas o en forma alternada con desempeño básico o insatisfactorio durante tres evaluaciones consecutivas, dejará de pertenecer a la dotación docente.»

Fuente: CPEIP 2019.

Es importantísimo que nos preguntemos en cada caso de profesores y profesoras que se ven expulsados del sistema: ¿El sostenedor concedió el espacio y tiempo necesario al docente para mejorar? O, como es habitual en la educación de mercado por subvenciones precarias, ¿actuó el sostenedor en función de los intereses económicos de la escuela/liceo y dejó que el/la docente se buscara la vida en el tiempo libre o los fines de semana? ¿Los famosos planes de superación profesional, ayudan a mejorar a las/los docentes? ¿Quién los paga? ¿Cuánto se gasta un docente de su propio bolsillo en cursos? Y también preguntas más de fondo: ¿Son solo las/los docentes responsables exclusivos de su desarrollo profesional? ¿Qué aportan los sostenedores privados, los municipales, los Servicios Locales y el MINEDUC al desarrollo docente?

Desde mi punto de vista, estamos ante lo que podemos denominar un sistema de evaluación docente orientado a una necropolítica laboral que afecta a un grupo de colegas y que también actúa como sistema de presión y generación de miedo para favorecer la sumisión pedagógica. El resultado más evidente en nuestros cuerpos y que confirma la maquiavélica efectividad de estos dispositivos del miedo es que en este momento muchos colegas están participando en la evaluación fuera de su horario laboral, regalando su tiempo libre, gastando su propio salario en cursos e hipotecando su tiempo (¿Qué mas valioso que nuestro tiempo de vida?) en un sistema de evaluación poco transparente.

Si bien pudiera parecer un número pequeño e insignificante, las/los 143 docentes empujados a la precariedad del desempleo, ignorando sus méritos profesionales no evaluados y su experiencia acumulada, son importantes y merecen nuestro apoyo.

¿Les dejaremos morir laboralmente porque se lo han ganado y porque solo es responsabilidad suya?

Probablemente el docente medio, que ya tiene normalizada la violencia cotidiana del sistema educativo responderá que sí. No es mi problema. Pero estoy seguro que hay un grupo importante y relevante de docentes que entiende que la meta es el desarrollo profesional de tod@s, y consideran que la evaluación estandarizada, punitiva, que lamentablemente financiamos con nuestros impuestos en Chile, no es el camino. No podemos dejar a ningún profesional de la educación atrás. La evaluación tiene que ser justa y tiene que ser para la mejora.

Referencia

CPEIP (2019) Resultados Nacionales Evaluación Docente 2018. Accedido en https://www.docentemas.cl/descargas/documentos_descargables/2019/Resultados-Evaluaci%C3%B3n-Docente-2018.pdf

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Miguel Stuardo Concha es profesor e investigador actualmente vinculado a la Universidad de Barcelona. Doctor en Educación por La Universidad Autónoma de Madrid (UAM). Máster en Calidad y Mejora de La Educación (UAM). Profesor de Castellano y Comunicación y Licenciado en Educación (UFRO). Investiga sobre mejora escolar, asesoramiento educativo, educación y justicia social e investigación libre y abierta. Actualmente participa en el proyecto europeo MiCreate: Migrant Children and Communities in a Transforming Europe. Mantente al tanto de sus proyectos de investigación visitando su perfil en Research Gate Actualmente está vinculado a la Universidad de Barcelona, al grupo de investigación consolidado Esbrina y es consultor adjunto de Fundación Red ATE. ¿Te gustan las publicaciones de Miguel? Tal vez te interesa financiar su trabajo independiente con una microdonación y hacerlo sostenible. Donar via Mercadopago aquí -O- Donar via Paypal acá. https://orcid.org/0000-0003-2617-0035

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