El Servicio de Información de Educación Superior (SIES) publica cada año un informe detallado sobre el personal académico que trabaja en las universidades, institutos profesionales y centros de formación técnica de Chile. Los datos de 2025 — los más recientes hasta la fecha de cierre de este análisis — dibujan una tendencia que lleva más de una década consolidándose: el sistema chileno de educación superior está incorporando doctores a un ritmo creciente, hasta el punto de que hoy prácticamente uno de cada cinco académicos del país tiene un grado de doctor.
Las preguntas que motivan este artículo son dos tres : ¿cuántos doctores trabajan en el sistema de educación superior chileno? ¿Hacia dónde va esa cifra en los próximos años? ¿Cuántos doctores nuevos integran el sistema universitario cada año? La respuesta, según los datos del SIES, es que pasamos de poco más de cinco mil doctores en 2009 a más de dieciséis mil en 2025, y la proyección conservadora para 2030 se acerca a los veinte mil. Desde 2010, el sistema de educación superior ha incorporado un promedio de 649 doctores por año, con una mediana de 672 y oscilaciones que van desde un mínimo de 263 (en 2010) hasta un máximo de 988 (en 2018).
Los números de 2025: una foto del momento
En 2025, el sistema chileno de educación superior cuenta con 92.323 académicos únicos (personas físicas distintas, descontando dobles contabilizaciones). De ellos, 16.089 tienen grado de Doctor. Esto representa el 17,4% del total — la proporción más alta registrada en toda la serie histórica que publica el SIES, que se remonta a 2009.
El crecimiento respecto al año anterior fue de 708 doctores más que en 2024 (un 4,6% de incremento interanual). En términos de ritmo, es coherente con lo observado en los últimos cinco años: en el período 2021-2025, el sistema sumó en promedio 713 doctores nuevos por año.
| Métrica | Valor 2025 |
|---|---|
| Académicos únicos totales | 92.323 |
| Académicos únicos con Doctor | 16.089 |
| % de doctores sobre el total | 17,4% |
| Incremento respecto a 2024 | +708 (4,6%) |
| Incremento respecto a 2021 | +2.851 (21,5%) |
La tendencia de largo plazo: 16 años en una mirada
Para dimensionar lo que está ocurriendo, conviene mirar la serie completa. Los datos los extraje de la publicación oficial Personal Académico en Educación Superior 2025 del SIES, disponibles en el archivo que puedes descargar al final de la entrada.
| Año | Académicos únicos con grado doctor | % sobre el total | Variación interanual |
|---|---|---|---|
| 2009 | 5.703 | 9,1% | — |
| 2010 | 5.966 | 9,0% | +4,6% |
| 2011 | 6.485 | 9,2% | +8,7% |
| 2012 | 7.412 | 10,2% | +14,3% |
| 2013 | 7.828 | 10,0% | +5,6% |
| 2014 | 8.601 | 10,4% | +9,9% |
| 2015 | 9.105 | 10,7% | +5,9% |
| 2016 | 9.596 | 10,9% | +5,4% |
| 2017 | 10.273 | 11,8% | +7,1% |
| 2018 | 11.261 | 13,0% | +9,6% |
| 2019 | 12.021 | 13,9% | +6,8% |
| 2020 | 12.570 | 14,7% | +4,6% |
| 2021 | 13.238 | 16,1% | +5,3% |
| 2022 | 13.783 | 16,1% | +4,1% |
| 2023 | 14.545 | 16,3% | +5,5% |
| 2024 | 15.381 | 16,9% | +5,8% |
| 2025 | 16.089 | 17,4% | +4,6% |
El dato más llamativo de la serie es que la proporción de doctores se ha duplicado en 16 años: pasó de 9,1% en 2009 a 17,4% en 2025. En términos absolutos, el sistema cuenta con 10.386 doctores más que 2009, un aumento del 182%.
El crecimiento anual compuesto (CAGR) para todo el período 2009-2025 es de 6,70%, notablemente alto para un mercado laboral relativamente maduro. Pero lo más interesante es que este ritmo no se ha acelerado: en realidad se ha moderado levemente. La CAGR de los últimos cinco años (2021-2025) es de 5,0%, y la del último año es de 4,60%. La curva está perdiendo pendiente — sigue creciendo, pero a un ritmo algo menor.
¿Cuántos nuevos doctores por año?
En términos de flujo anual, la contratación de nuevos doctores en el sistema chileno de educación superior muestra una notable estabilidad: desde 2010, el sistema ha incorporado un promedio de 649 doctores por año, con una mediana de 672 y oscilaciones que van desde un mínimo de 263 (en 2010) hasta un máximo de 988 (en 2018). La serie no exhibe una tendencia creciente ni decreciente sostenida — los años de mayor contratación (2012, 2018, 2024) se alternan con años de contratación más moderada (2013, 2020, 2022).
| Año | Total doctores | Nuevos/año |
|---|---|---|
| 2009 | 5.703 | — |
| 2010 | 5.966 | 263 |
| 2011 | 6.485 | 519 |
| 2012 | 7.412 | 927 |
| 2013 | 7.828 | 416 |
| 2014 | 8.601 | 773 |
| 2015 | 9.105 | 504 |
| 2016 | 9.596 | 491 |
| 2017 | 10.273 | 677 |
| 2018 | 11.261 | 988 |
| 2019 | 12.021 | 760 |
| 2020 | 12.570 | 549 |
| 2021 | 13.238 | 668 |
| 2022 | 13.783 | 545 |
| 2023 | 14.545 | 762 |
| 2024 | 15.381 | 836 |
| 2025 | 16.089 | 708 |
Bajo el escenario central de proyección, que combina modelos lineales y polinómicos, se estima que el sistema seguirá incorporando alrededor de 720-735 nuevos doctores por año entre 2026 y 2030, una cifra virtualmente plana que sugiere que el ritmo de captación de doctores ha alcanzado un techo estructural en torno a los 700-750 ingresos anuales. El modelo exponencial entrega una lectura más optimista (~820-930 nuevos doctores/año hacia 2030), pero su ajuste es modesto (R² ≈ 0,22), por lo que la lectura más prudente es que la banda de 500 a 850 nuevos doctores por año, observada históricamente, se mantendría durante el próximo quinquenio.

Otro dato interesante son las cifras de doctores y su repartición según el tipo de institución. Según el SIES, en los institutos profesionales, la proporción de doctores es apenas 1,0%, y en los centros de formación técnica, 0,6%. Esta constatación resulta importante, pues las Universidades Chilenas están integrando a sus plantillas la mayoría de doctores en Chile. ¿Qué pasa con los centros de formación técnica y los institutos profesionales, no se interesan en la producción avanzada de conocimiento ni en la transferencia avanzada de conocimientos que un doctor o doctora puede aportar a las instituciones? ¿Tendrá relación con la valorización social de los diferentes itinerarios de formación en educación superior? No nos vamos a detener en esto, pero es posible que sea parte de la cultura institucional de la educación superior Chilena asociar la investigación a las universidades y desligarla de la formación técnica o profesional no universitaria, cuestión que no sucede en otros países.
Proyección a 2030: tres escenarios
Para estimar hacia dónde vamos, ajusté tres modelos matemáticos a los datos históricos 2009-2025:
- Lineal — asume que el ritmo de crecimiento absoluto se mantiene constante.
- Polinómico de grado 2 — captura la ligera pérdida de pendiente de los últimos años.
- Exponencial (CAGR) — asume que la tasa de crecimiento porcentual se mantiene constante (más optimista).
Los tres modelos se ajustan muy bien a los datos históricos (R² superior a 0,98 en todos los casos), pero divergen notablemente cuando se proyectan hacia adelante.
| Año | Proyección lineal | Proyección polinómica | Proyección exponencial | Estimación central |
|---|---|---|---|---|
| 2026 | 16.541 | 16.865 | 18.179 | ~16.700 |
| 2027 | 17.204 | 17.635 | 19.415 | ~17.400 |
| 2028 | 17.866 | 18.417 | 20.734 | ~18.100 |
| 2029 | 18.528 | 19.210 | 22.144 | ~18.900 |
| 2030 | 19.191 | 20.014 | 23.649 | ~19.600 |
La estimación central corresponde al promedio de los modelos lineal y polinómico, que es el enfoque más conservador y más coherente con la moderación del crecimiento observada en años recientes. Bajo ese escenario, el sistema chileno alcanzaría aproximadamente 19.600 doctores en 2030, lo que representa alrededor de 3.500 doctores adicionales respecto a 2025 (+22%).
El modelo exponencial, en cambio, lleva la cifra a más de 23.600 doctores en 2030. Es una cota superior que asumiría que la dinámica de los primeros 16 años (CAGR 6,7%) se mantiene inalterada — algo que los datos de los últimos años no respaldan.
Evolución y proyección del personal académico con doctorado en el sistema de educación superior en Chile.

El gráfico muestra los datos observados 2009-2025 (en naranja) y las proyecciones a 2030 según los tres modelos. La banda azul representa el rango entre los modelos lineal y polinómico, que es el escenario plausible. La línea magenta punteada muestra el escenario exponencial, más optimista.
¿Qué puede salir mal en esta proyección?
Una proyección matemática es tan buena como los supuestos que la sostienen. Los riesgos principales son:
- Una desaceleración más marcada. Si el ritmo de los últimos cinco años (CAGR 5,1%) se reduce aún más, podríamos terminar en 2030 más cerca de los 18.000 que de los 20.000 doctores. Esto podría suceder por diversos factores subjetivos personales, de nuevas políticas públicas o estructurales.
- Un cambio de política. El sistema universitario chileno atraviesa una transformación tras la entrada en vigencia de la Ley 21.094 sobre universidades estatales y los cambios en la acreditación. Una política más exigente de doctorado para la acreditación podría acelerar la contratación; un recorte presupuestario en instituciones públicas, disminución de la matrícula de post-grado podría frenarla. Al mismo tiempo, el desfinanciamiento de la investigación post-doctoral o una reducción de presupuestos en ciencia podría impactar a la baja en la contratación o en la demanda por estudios doctorales.
- El «techo demográfico». La formación de doctores en Chile tiene un límite superior vinculado al tamaño de los programas de postgrado y su capacidad de formar. Si no se crean nuevos programas de doctorado, la tasa podría estancarse o bajar. También podría disminuir si se cierran programas por falta de candidatos.
- La precarización contractual: Si el sistema comienza a utilizar más contratación basura e inestable, esto podría incentivar cambios de trayectoria en los científicos que irán a trabajar en otros sectores.
- El cambio de metodología. El SIES introdujo en 2025 un nuevo indicador: la tasa de rotación del personal académico, que llegó a 23%. Esto significa que una parte significativa del flujo anual podrían ser reemplazos o contratos temporales, no nuevas contrataciones. No consideramos esta tasa de rotación en este cálculo, por lo que el flujo neto (que muestran estos datos) subestima el flujo bruto real.
- El envejecimiento y jubilación: También sería interesante integrar el envejecimiento de los académicos doctores. La base de datos SIES muestra que hay menos doctores de menos de 35 años, una reducción -32,7% en el periodo 2016 a 2025. Y hay un aumento del 8,1% del grupo de mayores de 65 años en el periodo 2021-2025. Una aceleración de la jubilación podría generar más puestos disponibles.
Conclusiones
El sistema chileno de educación superior ha transitado en 16 años desde una base muy modesta hasta convertirse en un cuerpo académico crecientemente profesionalizado. En 2009 había 5.703 académicos únicos con grado de Doctor; en 2025, esa cifra se triplica hasta los 16.089, lo que equivale a 10.386 doctores adicionales y a casi duplicar la proporción sobre el total del sistema (del 9,1% al 17,4%). El crecimiento no fue lineal: atravesó una etapa de aceleración entre 2017 y 2019, una breve contracción en 2020 —el año de la pandemia— y una recuperación sostenida desde 2021 hasta hoy.
Lo más notable, sin embargo, para anticipar y planificar políticas de inserción laboral, no es cuántos doctores hay sino el flujo de nuevos contratados. El sistema viene sumando un promedio de 649 nuevos doctores por año desde 2010, con una mediana de 672 y un rango que va de los 263 de 2010 a los 988 de 2018. Los años recientes —2018 (+988), 2019 (+760), 2023 (+762), 2024 (+836)— son los de mayor intensidad, pero incluso en los años más bajos la contratación supera los 400 ingresos anuales.
Si esta dinámica se mantiene, las proyecciones para 2026-2030 anticipan alrededor de 720 a 735 nuevos doctores por año —una cifra prácticamente plana que sugiere que el sistema ha encontrado un plateau estructural en torno a los 700-750 ingresos anuales. Sumado al stock acumulado, eso llevaría al sistema a contar con aproximadamente 19.600 académicos con doctorado en 2030, un 22% más que en 2025. Una proyección optimista llevaría esa cifra hasta cerca de 23.600.
La lectura final es doble. Por un lado, Chile ha hecho un avance estructural significativo: hace quince años, menos de uno de cada diez académicos tenía un doctorado; hoy, más de uno de cada seis. Por otro, la estabilidad del flujo anual sugiere que el sistema enfrenta un límite práctico —vinculado a la oferta de doctores, a su costo, y a la capacidad institucional para contratarlos— más que a un techo puramente presupuestario. Lo que viene en los próximos años será menos una expansión cuantitativa y más una consolidación cualitativa de ese cuerpo académico ya construido.
Fuentes y datos:
- Servicio de Información de Educación Superior (SIES). Personal Académico en Educación Superior 2025. Subsecretaría de Educación Superior, Ministerio de Educación, Chile. Octubre 2025. Accedido en https://www.mifuturo.cl/informes-personal-academico/
Miguel Stuardo Concha es profesor e investigador actualmente vinculado a la Universidad de Ruan Normandía, como investigador contratado del proyecto TerrLowTech financiado por la Región Normandía. Trabajó en la Universidad CY Cergy París, como director de la formación Licencia Profesional Trilingüe Comercio ecoresponsable y desarrollo sustentable. Doctor en Educación y Máster en Calidad y Mejora de La Educación por La Universidad Autónoma de Madrid (UAM). Profesor de Castellano y Comunicación y Licenciado en Educación en la Universidad de La Frontera, Chile. Investiga sobre eco-responsabilidad, mejora escolar, educación y justicia social, acogida de estudiantes migrantes, investigación libre y abierta y enseñanza del español como segunda lengua. Actualmente es miembro del grupo de investigación LASTA de la Universidad de Normandía.

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