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Docentes que incentivan el aprendizaje autónomo: mirando a Freire y Rancière

Conocer las características del rol docente y del estudiante son indispensables para incentivar el desarrollo del aprendizaje autónomo en nuestros estudiantes; por ello, en estas líneas se desarrollarán ideas sobre las estrategias docentes en el aula para un aprendizaje significativo, ideas y reflexiones sobre el aprendizaje autónomo de Paulo Freire y Jacques Rancière, en la educación general y universitaria.

Estrategias docentes para un aprendizaje significativo

Las características del rol docente y estudiantes están directamente relacionadas con las estrategias de aprendizaje, donde el docente como el estudiante ocupan diversos procedimientos para poder aprender. Monereo (1994). La importancia de las estrategias de aprendizaje para el docente como para los alumnos radica en que estas dan mayor manejo autónomo a sus herramientas cognitivas, para que ambos en sus distintos roles, sean capaces por si solos adquirir el conocimiento y conseguir el aprendizaje. Donde el docente solo sea el facilitador y guía del aprendizaje y el alumno forme, analice y crea su propio aprendizaje.

Como sabemos, “el aprendizaje no solo se construye de manera memorística” (Díaz Barriga Arceo, Frida & Hernández Rojas, Gerardo 1998:18), sino a partir de experiencias que tiene el sujeto que sean significativas de acuerdo de su nivel de desarrollo. Debido a esto, Díaz Barriga Arceo, Frida & Hernández Rojas, Gerardo (1998), indica que el mal planteamiento de los planes de estudio en todos los niveles educativos, promueven a ser dependientes del sistema instruccional con pocos conocimientos disciplinares, o herramientas cognitivas que les sirva para enfrentar por si mismos las nuevas y diversas situaciones y experiencias de la vida.

Debido a ello, Joan Rué (2009) explica que:

en la actualidad se deberá avanzar en la construcción de propuestas sobre la enseñanza y el aprendizaje universitario que «sintonicen con los presupuestos del nuevo modelo de sociedad». Y al analizar el nuevo escenario, observa algunos datos que lo configuran: a) el crecimiento exponencial del conocimiento y sus formas de difusión obliga a desplazar el centro del proceso pedagógico del conocimiento a transmitir el conocimiento «… que el sujeto construye y se construye en dicho conocimiento»; b) la presencia de un nuevo alumnado que plantea nuevos tipos de demandas y nuevas formas de relaciones interpersonales en la enseñanza, y c) los niveles de egreso en calidad y cantidad comienzan a ser un problema de preocupación política.

Por ello la importancia del aprendizaje autónomo, como la capacidad de reflexionar en la forma en que se aprende actuando en consecuencia mediante el uso de estrategias flexibles y apropiadas para las diversas situaciones. (Díaz Barriga Arceo, Frida & Hernández Rojas, Gerardo, 1998). Por ello, es importante en el ámbito educativo generar estrategias cognoscitivas para generar nuevas metodologías de enseñanza para preparar a los alumnos para el cambio, creando un aprendizaje autónomo, independiente y con capacidad de juicio propio, creativo y con capacidad de abordar con ingenio diversos problemas.

Estas estrategias de aprendizaje deben ser empleadas con procedimientos flexibles y adaptativos a la enseñanza, que conduzca en la adquisición del aprendizaje significativo desarrollando la inteligencia donde los docentes, construyan herramientas básicas de trabajo para la consecución de su objetivo principal: el desarrollo intelectual del alumnado.

Díaz Barriga y Hernández Rojas (1999) escogen algunas estrategias de aprendizaje para generar aprendizaje significativo y con ello desarrollar conocimiento y las divide en:

1. Estrategias para activar o crear conocimientos previos y para establecer expectativas adecuadas en los alumnos.
2. Estrategias para orientar la atención de los alumnos.
3. Estrategias para organizar la información que se ha de aprender.
4. Estrategias para promover el enlace entre los conocimientos previos y la nueva información que se ha de aprender, a lo que se le conoce con el nombre de conexiones externas.

Estas estrategias antes nombradas son de suma importancia para que los profesores rompan con la tradicional clase expositiva y empleen las estrategias de adquisición de aprendizaje significativo y el desarrollo de la capacidad de autonomía de los estudiantes no solo en la educación obligatoria, sino en la educación superior. Estas estrategias deben ser implementadas por los profesores de la educación superior, generando actividades didácticas y complementado con experiencias acordes al contenido, implementando una serie de recursos para facilitar el trabajo promoviendo la autonomía y la reflexión sobre los procesos aprendizaje y la creación de conocimiento. Cambio que se debe efectuar en la educación superior (Rué, 2009).

La pedagogía de la autonomía de Paulo Freire

La pedagogía de la autonomía de Paulo Freire (2004), se centra en el educador, el cual es capaz de cambiar pues tiene conciencia, puede generar conocimiento como una acción transformadora a través de la convivencia democrática. Debido a ello, el desarrollo del conocimiento y las actitudes reflexivas del docente como del estudiante pueden contribuir al cambio social y su entorno, transformando el contexto en una armonía social.

Para la pedagogía de la autonomía es importante desafiar al sujeto, para que se perciba en y por su propia práctica, como sujeto capaz de saber, y que pueda a su vez asumir la autoría del conocimiento del objeto. El colocar al alumno como un sujeto capaz de saber, así como al pedagogo, permitiría, retomando los postulados actuales de la autoformación, un reposicionamiento de ambos sujetos en la educación, en la que ambos se asuman como mentores y como alumnos a la vez.

En este marco, la pedagogía de la autonomía es la transgresión de los principios éticos, dice Paulo Freire (2004) es una posibilidad del ser humano, pero no una virtud. Al sujeto ético, señala, no le es posible vivir sin estar permanentemente expuesto a la transgresión de la ética. Se formula entonces la promoción de una autonomía donde el ser humano se torna una presencia en el mundo con los otros, por tanto, debe comprenderse como un sujeto histórico, por ello en el dominio de la decisión, de la evaluación, de la libertad, de la ruptura, de la opción, se instaura la necesidad de la ética y se impone la responsabilidad.

Freire plantea que “Sólo quien piensa acertadamente puede enseñar a pensar acertadamente, aun cuando, a veces, piense de manera errada. Y una de las condiciones para pensar acertadamente es que no estemos demasiado seguros de nuestras certezas” (Freire, 1998:29). Pero pensar adecuadamente, debe ir acompañado del respecto a los saberes de los alumnos, y discutir con ellos la razón de esos conocimientos en relación con la enseñanza de los contenidos. Por ello, la condición de la libertad de sí mismo, vista en relación con la libertad del otro, nos coloca frente a una propuesta de autonomía del sujeto sólo en relación con la responsabilidad con el otro, y la responsabilidad con el mundo (Freire, 1998).

La autoformación para Paulo Freire es una perspectiva ética. El fin del alumno autónomo, es la liberación de la creatividad y la capacidad de asumir la crítica y la búsqueda de soluciones a los problemas colectivos que afectan la calidad de vida. En cambio Jacques Rancière (2002) en su libro “El maestro ignorante” se centra en la crítica de la figura docente, pues con su método socrático no se libera su inteligencia, pues está en contante subordinación hacia el maestro.

Jacques Rancière: El maestro ignorante

Jacques Rancière (2002) critica la educación socrática, pues Sócrates le parece un embrutecedor que hace desaparecer el sentimiento de inteligencia propio y que está guiando constantemente, pues el maestro solo transmitiría su mirada personal. El maestro al no saber y por lo tanto no explicar (maestro ignorante) conservaría y redoblaría su función examinadora y como no sabe al momento de verificar si su alumno aprendió, pedirá todo.

Esta forma de enseñar del maestro ignorante no trata de convertir a su alumno en instructor, sino que traiga todo lo aprendido en su totalidad tal como una multicopiadora, reproduciendo el objeto de conocimiento no con una mirada propia sino con un determinado uso de la memoria, por ello, este autor, exige la igualdad del saber, en torno a la transferencia de la voluntad de saber y no de ser mas inteligente o menos inteligente.

En este sentido, el docente como el alumno, deben ser ambos emancipadores en donde solo trata de las relaciones individuales, uno siempre puede emanciparse solo y solo se emancipa por sí mismo. El maestro ignorante entonces, ejerce su función a través de la incapacidad que debe sentir su estudiante, pues el educador no explica, por eso no es necesario explicar para aprender.

La necesidad de explicar se convierte, en palabras de Jacques Rancière (2002), en una necesidad de ejercer el poder sobre el otro; en tanto y en cuanto el surgimiento de la escuela moderna se dio como desarrollo de una realidad, donde había una sustitución de la clase dominante, feudalismo-burguesía-proletariado, en donde la educación se basa en dar explicaciones desde: los que saben a los que no saben, convirtiéndose en una expresión de la clase hegemónica hacia la clase desposeída de la historia de la humanidad.

Las relaciones individuales son indispensables para las relaciones igualitarias, en donde se diferencia de Paulo Freire (2004), puesto que el piensa en generar un pensamiento de concientización en colectividad y Jacques Rancière (2002) es dirigido solo al individuo.

Conclusiones

Como podemos evidenciar, los estudios sobre el aprendizaje autónomo influyen en el comportamiento cognitivo favoreciendo los procedimientos estratégicos del aprendizaje, en donde el rol del docente es el de facilitar al estudiante mayores estrategias de aprendizaje, los cuales facilitan el procesamiento de aprendizajes significados de la información.

En este sentido, la enseñanza de estrategias de aprendizaje, en la medida en que potencian la regulación del propio proceso de aprendizaje, como el aprendizaje autónomo favorece el conocimiento de las propias capacidades y limitaciones y, aún más, la posibilidad de actuar sobre ellas.

Las reflexiones como la de Paulo Freire y Jacques Rancière nos permiten plantear la necesaria redefinición del papel que ocupan los sujetos de la educación tanto alumnos como docentes en el sistema educativo, y de manera importante en las universidades, como sujetos no sólo productores de conocimiento, sino como facilitadores y acompañantes, como seres llenos de saberes incompletos, sometidos a la necesaria actitud ética respecto a sí mismos, respecto a los otros, respecto al mundo del cual forman parte y que a su vez construyen como sujetos históricos, por tanto asumir a ambos como seres creativos, que permiten construir mundos posibles acordes a nuestros tiempos.

Referencias

Díaz Barriga, F. y Hernández Rojas, G. (1999). Estrategias docentes para un aprendizaje significativo, Biblioteca digital ILCE. Accesible en http://mapas.eafit.edu.co/rid=1K28441NZ-1W3H2N9-19H/Estrategias%20docentes%20para-un-aprendizaje-significativo.pdf

Freire, P. ( 1998, 2004) Pedagogía de la Autonomía. México, Ed. Siglo XXI Monereo, C. (1994). Estrategias de enseñanza y aprendizaje. Barcelona: GAÓ.

Rancière, J. (2002) El Maestro Ignorante, Editorial Alertes, Barcelona.

Rué, J. (2009). El aprendizaje autónomo en educación superior. Publicación de Narcea S. A. de Ediciones Madrid.

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Profesora de Historia, Geografía y Educación Cívica. Licenciada en Educación en Historia. UMCE, Chile. Diplomada en Educación en Competencias en UMSS, Bolivia. Representante en Chile de Ayni Educativo, agrupación latinoamericana de docentes por la Historia. Asesora educacional y pedagógica.

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