Opinión, análisis e Investigación

Establecimiento de educación de adultos: Lobos y lobas disfrazados de ovejas

preguntarse

Lobxs disfrazadxs de ovejas.

Creo que en estos tiempos de transformación es necesario realizar actos que nos encaminen a estos.

El año pasado, 2018, trabajé en Comunidad de Acción Educativa Vínculos, colegio para jóvenes y adultxs con un proyecto educativo crítico y abiertamente de izquierda.

Para un recién saliente universitario con una constante autoformación en pedagogía crítica y su praxis, esta oportunidad emergió como un oasis.

Hoy más que nunca sabemos que el oasis puede ser un simple espejismo.

En la primera semana, la inducción, nos dijeron que los sindicatos no eran necesarios en ese lugar ya que trabajaríamos de manera horizontal, por lo que podríamos dar todas las discusiones necesarias sin la necesidad de reconocer la verticalidad. Iluso, lo creí totalmente.

A fines de marzo la sostenedora, Trini, inventó que yo, al retroalimentar el trabajo de una estudiante, lo había lanzado a la basura (como si estuviese ante un plato que no fuese de mi gusto en un programa de Chefs).

¿Cómo? ¿De qué manera? ¿Y la pedagogía crítica? ¿El diálogo?

Ni siquiera me preguntó si esto había ocurrido. Sólo me increpó. Yo, en mi primera pega, quedé pasmado. Yo nunca haría algo así con un/x estudiante y no me dieron posibilidad de explicar lo ocurrido. Si no hubiese sido por mi colega de Ciencias que se encontraba ahí, que apeló a la duda y le recomendó a la sostenedora no asegurar cosas que no había visto, no habría podido salir de ahí.

Seguí en el colegio sin dudarlo, pensé que sólo fue una confusión y que bueno, “gajes del oficio”.

Al mes siguiente, a fines de abril, cuando recién llegaron nuestros contratos, un colega notó que nuestros horarios estaban mal calculados y que habíamos estado trabajando horas extra. Avisamos a Dirección (no ocupan este nombre ya que creen que no ayuda a la comprensión de la horizontalidad) y a regañadientes nos dijeron que lo arreglarían de alguna manera. Nosotrxs dijimos lo mismo.

Decidimos hacer un sindicato. Sabíamos que sería complejo porque el equipo directivo, Berta, Pili y Trini, estaba acostumbrado a “prescindir” de lxs profes que querían organizarse al término de cada año.

Este proceso me llevó a conocer a muchxs profes que habían caído en la misma trampa: un espacio de izquierda, amable y justo. No podía tolerar tanta mentira, tanta incongruencia.

Lo justificamos pedagógicamente para conmemorar el mes de lxs trabajadorxs y así empoderar, informar, compartir y discutir con nuestrxs estudiantes acerca de sus derechos y la importancia de la organización.

No nos dejaron. Nos dijeron que no querían sindicato porque no podrían participar de nuestras reuniones. Les dio lo mismo avanzar en la emancipación de lxs estudiantes. Seguimos adelante.

Fue duro, complejo, inquietante, confuso y hermoso pero lo logramos. A fines de mayo, cuando el equipo directivo se abre a darnos una migajas, les informamos que el sindicato estaba formado. El grupo se polarizó. Estaban quienes querían cambios y quienes defendías a las jefecitas como si su vida dependiera de ello.

Así comenzó otra etapa: el hostigamiento laboral.

Se hizo tan insostenible para mí y para quien era el presidente del sindicato que tuvimos que irnos.

(…)

Aún no he podido ser parte del sistema municipal, pero el sistema particular subvencionado, de parte de los equipos directivos, sólo me ha reportado sufrimiento. No les importan lxs estudiantes, sino su valor medido en la subvención…mejor aún si son de programa…pagan más.

Les pido colegas que comenten y compartan sus malas experiencias, sus agobios, sus dolores y que fortalezcan sus organizaciones sindicales y que dejen de creer que lxs sostenedorxs son sus amigxs o que son buenxs porque les prestaron plata o le dejaron llegar más tarde o que les van a salvar la vida. Si usted permite eso, muy probablemente perdió la posibilidad de exigir sus derechos.

No bajemos los brazos, hemos avanzado y podemos más. Demos a lxs estudiantes el acompañamiento educativo que ellxs y sus familias merecen y no nos dejemos embaucar por quienes quieren darnos sus sobras como si fuese lo máximo a lo que pudiésemos aspirar.

Colega, escucha, únete a la lucha! (Y denuncia las malas prácticas de tus empleadorxs).

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